
Los hombres además de eternos inmaduros somos la causa, desde nuestra aparición sobre el planeta, de una larga historia de sometimiento de la mujer a nuestros deseos y caprichos. Hemos utilizado a nuestra compañera de especie como mercancia, esclava, criada a tiempo total, paridora de hijos a destajo, descanso del guerrero y culpable de nuestras frustraciones, lo cual supuso para ellas ser receptoras de salvajes palizas y,llegado el caso, reos de acusación de las más dispares culpas: brujería, herejía, objeto de incitación al pecado, etc. Además, como monos algo evolucionados, hemos aprendido poco del pasado. Ahora seguimos por similares derroteros y no soportando la superioridad de la mujer en muchos aspectos ....... pues nos indignamos y les quemamos vivas, les cosemos el cuerpo (¡¡esos cuerpos... por Dios!!!) a puñaladas o les estrangulamos.
El mono desnudo que somos (no olvidemos nuestros orígenes) lo llevamos muy dentro.
Al que no le guste ...... que se joda. ¡¡¡ Vivan las chicas !!!!
1 comentario
Rosaluna -
jejeje, eres un solete de hombre de los que quedan pocos. Un beso