CONTRACORRIENTE |
![]() http://contracorriente.blogia.com De todo pero no lo suficiente. A contra corriente y contra la globalización hortera y asfisiante que nos invade
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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2006.
Dice la buena mujer que se parte el culo ante las altas pretensiones de los ofertantes....todos machos, por supuesto, y muy machos (pero sólo de pantalla). Es triste lo que la soledad y la insatisfacción conlleva, pero cada época tiene sus variantes viciosas...aunque no debería, por mi parte, considerar vicio al sexo en cualquiera de sus manifestaciones. El sexo mantendrá encendida su llama, aunque sea virtualmente en estos tiempos de prisas y angustias, de soledades y distancias, de pantallas y cachivaches electrónicos.......de exceso y carencia, de libertad y cárcel interior, de depresiones y desengaños. El cibersexo será el sucedáneo silencioso y clandestino de muchas generaciones......eso es el futuro del ¿sexo?. Besos virtuales (¡¡¡no saben a nada!!!) Investigando en la red se descubren cosas interesantes RADIO EFÍMERA Os gustará la música que emiten. El momento más terrible de las 24 horas de la vida en un campo de concentración era el despertar, cuando, todavía de noche, los tres agudos pitidos de un silbato nos arrancaban sin piedad de nuestro dormir exhausto y de las añoranzas de nuestros sueños. Empezábamos entonces a luchar con nuestros zapatos mojados en los que a duras penas podíamos meter los pies, llagados e hinchados por el edema. Y entonces venían los lamentos y quejidos de costumbre por los pequeños fastidios, tales como enganchar los alambres que reemplazaban a los cordones. Una mañana vi a un prisionero, al que tenía por valiente y digno, llorar como un crío porque tenía que ir por los caminos nevados con los pies desnudos, al haberse encogido sus zapatos demasiado como para poderlos llevar. En aquellos fatales minutos yo gozaba de un mínimo alivio; me sacaba del bolsillo un trozo de pan que había guardado la noche anterior y lo masticaba absorto en un puro deleite. EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO.- Viktor E. Frankl |